Sábado por la noche. Vengo de mi segunda fiesta. Un cumpleaños doble en la casa de una tercera. Huelga decir que yo no conocía ni a la dueña de la casa, ni a su novio, ni a los homenajeados que además eran una pareja interracial. Pero no me siento mal porque gracias a mi increíble capacidad de investigación he llegado a la conclusión de que apróximadamente sólo un 10% de las personas que estábamos en aquella bendita casa conocíamos a alguien con peso específico en la misma. Yo creo que allí había gente que hasta incluso pasaba simplemente por la calle y se apuntó.
Alguien me presentó a la dueña, que sinceramente, parecía una estrella de los años cuarenta. Tenía la típica cara y el típico peinado de los cuarenta, una blusa blanca, unos supershorts rojos, unos zapatos de charol rojos increíblemente bonitos, y atención, casi llegándole a los tobillos… unos “pinkies”. Para los indocumentados, unos “pinkies” son esos minicalcetines como de media que se ponen las señoras mayores para que no les rocen los zapatos. Ay, América, América… Lo importante de esta chica es que esta noche conoció a todos los desconocidos que acaparamos la casa y cuando se despidió de mí… lo hizo llamándome por mi nombre. Nunca tal hubiera visto. Dios mío, aquí la gente es muy, muy, muy lista. Aparte del superdetalle, en USA todo el mundo es extremadamente hospitalario y amable. Todo el mundo es siempre bienvenido. Pero claro, hay límites que es difícil traspasar. Siendo gallega esto no me coge de sorpresa. No lo de la hospitalidad, sino lo de los límites.
Dejo un pequeño reportaje, humilde, fotos algo malas, bastante malas, no nos engañemos, y el gran plano de mi primera tarta en Estados Unidos.



Bueno, bueno, y no nos muestas a la de los shorts y zapatos rojos?? Muy desconsiderado de tu parte…
Así me gusta, ya cada vez mas integrada. Di que sí, recuerdo alguna peli que se colaban en bodas sin conocer a nadie: será el próximo paso?
Por: David Berbis el 26 Agosto 2007
a las 11:40 am
Bueno, yo a la fiesta estaba invitada. Eso que quede constante. Fue imposible sacarle una foto a la anfitriona y de haber podido, sin duda se la hubiera sacado de los pies. La peli a la que te refieres es “Wedding crashers” y tiene una escena absolutamente gloriosa en una fiesta familiar. La de la lengua pegada en una estación de ski es “Dos tontos muy tontos” la que probablemente es y seguirá siendo la mejor película de los Farrelly por los siglos de los siglos. Amén. Y yo donde me tengo que integrar básicamente es en la biblioteca. Aquí aprovechando los últimos minutos de libertad…
Por: Alejandra el 26 Agosto 2007
a las 3:02 pm
Tienen un cuadro de la Virgen y al lado uno de Batman. Me encanta…
Por: Diego el 26 Agosto 2007
a las 3:25 pm
i’m happy to hear of your positive experiences with american hospitality, however be careful of assuming ALL americans are like this…because they (we) are NOT all like this!!
Por: Nanette el 27 Agosto 2007
a las 5:08 pm
Me alegra comprobar a la vuelta de mis vacaciones que estás plenamente integrada en el país donde todo es posible (incluso que la virgen y batman compartan pared…).
Long time ago… me pasé un año en N.York y sé que puede resultar fascinante, pero hazle caso a Nanette, todos los americanos no son iguales. Y tanto, a cada cual, más raro.
Un bicazo y mucha suerte, guapa.
Por: Montse N. el 27 Agosto 2007
a las 6:43 pm
¡¡Gracias, Montse, seguimos en contacto!! ¡¡Muchos besos!!
Por: Alejandra el 28 Agosto 2007
a las 2:28 am