Posteado por: Alejandra | 3 Julio 2009

Apocalipsis

Uno de los recuerdos más apocalípticos de mi vida data de hace unos cuatro o cinco años, en la Capilla Sixtina. Allí debíamos ser unas mil almas metidas. Bermudas, chancletas, sisas. Barullo total. Y un signoretto gritando cada minuto: “¡Silenzio!”. El mundo de John Connor no era nada en comparación a lo que yo vi aquel día. Vi las calles atestadas de “Blade Runner”, vi el futuro apocalíptico de los barrios marginales de “Minority Report”. Vi la superpoblación de “Hasta que el destino nos alcance” y vi la falta del estilo de Sión de “Matrix”.

Hoy he estado en Santiago. Ya no se puede vivir en Santiago. Santiago está imposible.


Respuestas

  1. está todo imposible, yo me planteo ya perderme por las montañas… que también están masificadas :(

  2. Ejercicios espirituales. O a falta de ellos, un buen balneario. Parece mentira que yo esté aconsejándote a ti un balneario.

  3. ¿Por qué, oh?


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías