Yo hablo poco de política porque hace tiempo llegué a la conclusión de que estamos gobernados por subnormales profundos. También porque yo soy de la opinión de que cada pueblo tiene lo que se merece y porque, citando a César Vidal “el día después de la caída del imperio romano, la gente seguía casándose”.
Quiere esto decir que en el fondo, nunca pasa nada. La vida siempre sigue, y el mundo no acaba de terminarse por mucho que nuestros políticos hagan esfuerzos denodados por machacarnos cada vez más y mejor. Tampoco me despeino mucho, porque como todos sabéis, yo soy muy biologista, y me consta todo sistema auto-organizador nace, se desarrolla y muere. Claramente Europa, con España a la cabeza, ha iniciado su periodo de decadencia y ya vendrán otros que ocupen nuestro lugar. Es ley de vida.
Vamos, que a estas alturas, a mí me importa bien poco que desaparezcan las “realidades” que hay detrás de conceptos tan abstractos como “pueblos”, “culturas”, “cosmovisiones” y demás zarandajas. También me voy a morir yo y todo lo que yo he aprendido. Pero como buena judeo-cristiana (dicho esto en el sentido más antropológico del término), no puedo aceptar, me encorajina en grado sumo, la injusticia localizada contra el individuo con nombre y apellidos. Lo que ha pasado hace dos días en Cataluña, con la aprobación de una ley que elimina el castellano en la escuela, impidiendo a los ciudadanos el derecho de estudiar en español, me parece intolerable, propio del peor de los totalitarismos.
Lo siento mucho por todas esas personas que tienen que sufrir la existencia de estos pequeños estados neo-fascistas que se han apropiado de España, pero me alegro mucho por el conjunto de la nación, porque, afrontémoslo, no nos merecemos otra cosa.
Edición 5-VII-09: Podría decir “Leo hoy con estupor en El Mundo…”, pero es mentira porque a mí todo esto ya no me causa ningún estupor, sino una mezcla entre tristeza y desmedido pitorreo. Leo hoy en El Mundo que el ministro ESPAÑOL de educación, un tal Gabilondo, dice que “Las familias tienen que asumir que en Cataluña el idioma vehicular es el catalán”, lo cual en román paladino viene queriendo decir que “los que no estén de acuerdo, pese a pagar sus impuestos como todo quisqui, que se vayan bajando los pantalones porque vamos a consentir que les den bien por donde amargan los pepinos, aunque nos paguen por velar por sus derechos”.
pues, estoy de acuerdo contigo, la clase política española da pena, y asco y … en fin, como bien dices, tenemos lo que nos merecemos.
Por: Gons el 4 Julio 2009
a las 11:51 am
Se puede decir más alto pero no más claro. Yo también creo que tenemos lo que nos merecemos, ni más ni menos…
En el tema de los naZionalismos chantajistas ubicados dónde todos sabemos es absolutamente vergonzoso…
En fin, señorita, que le compro su análisis
Por: xoubinha el 5 Julio 2009
a las 1:01 pm
Pues le alabo el gusto.
Por: Alejandra el 5 Julio 2009
a las 2:56 pm
Provincianismo, catetismo y, al fondo de todo, intereses políticos de corte electoral. Y, para postre, es la derecha la que se adueña de banderas como la mismísima Lengua Española. Me cagüen la. Cuando fui pater constituyente ya me opuse a lo del “Castellano”, como lo hizo Cela. Aquellos polvos trajeron estos lodos.
Pero seamos optimistas: creo que este morrocotudo sarampión acabará por remitir… O no.
Por: Guillermo el 6 Julio 2009
a las 8:20 am
Gracias a Dios en Andalucía nunca hemos tenido inquietudes por una lengua propia ni zarandajas de ese corte. Con los cortijos y los bmw’s nos conformamos. Menuda panda de ladrones.
Por: Banyú el 6 Julio 2009
a las 8:36 am
La derecha no se adueña de ninguna bandera de la lengua española, como tampoco lo hace la izquierda, que por cierto es la izquierda la responsable de esa ley ignominiosa.
Ese es el problema, que la lengua española está más huérfana que un protagonista de Dickens, acompañada únicamente por una ostentosa patada en el culo.
Y esto no lo arregla… ni Dios.
Banyú, en Andalucía el PSOE se acaba de sacar de la manga un estatuto de autonomía en el que dice sois una “realidad nacional”. Esto es peor que la gripe A.
Por: Alejandra el 6 Julio 2009
a las 9:06 am
Al final con esto de las lenguas se llegan a situaciones de esperpento
Te invito a leer mi artículo relacionado con este sinsentido:
De lo que aconteció a don Quijote en el Senado.
http://www.terceraopinion.net/2009/07/05/quijote-senado/
Un saludo.
Por: Tercera Opinión el 6 Julio 2009
a las 8:44 pm