A mí madre no le gusta nada que lleve el pelo tan largo. Cuando pienso en nuestra relación, indefectiblemente me veo corriendo por el pasillo adelante mientras ella me persigue con unas tijeras. Por supuesto esto es una hipérbole de las mías. Pero ya sabemos que a mí me gustan más las figuras retóricas que a un tonto una tiza. En realidad, en los últimos cinco años, mi madre me debe haber dicho unas tres o cuatro veces que me corte el pelo. Pero no es las veces que me lo dice. Sino cómo me lo dice. Así como enseñando el colmillo.
Lo cierto es que en la última semana unas seis personas se han referido a mi pelo. Estoy sentada en la biblioteca y de pronto alguien me lo toca y exclama algo como “beautiful spanish hair”. También me dicen “wonderful color”, “such awesome curls” o “beautiful mediterranean hair”, lo que me deja un poco trastornada, porque yo no tengo nada de mediterránea. Vamos, tengo de hecho un estatuto de limpieza de sangre que para sí lo quisiera el alcalde de Zalamea. Pero en fin, dejando tonterías sanguíneas aparte, yo no logro verme a mí misma como una mediterránea pese a lo muchísimo que aquí me lo repiten. Tampoco puedo ver mi pelo como mediterráneo, claro que no se lo tengo en cuenta porque al fin y al cabo, qué saben ellos de mi construcción mental de lo mediterráneo. Para tener un pelo mediterráneo tendría que ser muchísimo más oscuro y más recio y aunque tengo las ondas grandes, tendrían que ser menos atirabuzonadas. Menos Candy Candy. Pero yo les dejo porque… menos da una piedra.
Lo realmente importante de esta historia es cómo en esta última semana a todo tipo de personas les ha dado por alabar mi pelo. Príncipes y plebeyos hacen un alto en el camino para contemplarlo y solazarse con su visión. Y juro por Dios que mi pelo no es muy diferente a cómo era hace siete días. Entonces yo, con mi complejo multicines mental ya me imagino que alguien por ahí ha dicho: “A ver, Alejandrita, como esta semana estás ahí un poco ahí under pressure, vamos a mandarte una ayudita de la manera más eficaz”. No sé qué pensar de que la corte celestial crea que la mejor manera de animarme es alabando mis rizos. Quizás he ido demasiado lejos con la cosa esa del glamour. Yo bien preferiría que me tocara la primitiva, que me venía al pelo, o me dieran un Nobel, que al fin y al cabo yo no tengo un pelo de tonta, pero en fin, si ha de ser a través de mi melena, bienvenido sea.

Pues debes tener un pelo precioso si todo el mundo lo dice. Aunque por muy bonito que sea, espero que no hagas como algunas mujeres que se lo dejan suelto y les tapa toda la cara. El pelo de mujer, con una pinza en cada lado para que se vea bien la cara, que en tu caso seguro que es por lo menos angelical.
Y ser mediterraneo no está nada mal.
Por: Doyle el 6 Noviembre 2009
a las 12:45 am
Pero por eso he puesto “la foto” de Candy Candy. Porque yo llevo el pelo así recogido con dos pinzas, con la misma profusión rizeril lateral. Y bueno, no sé si angelical. Que hable la de las tijeras.
Ser mediterráneo está muy bien, como David Bisbal. Pero si se es atlántico, se es atlántico, como Ramón y Cajal, y qué le vamos a hacer. Atlas foreva!
Por: Alejandra el 6 Noviembre 2009
a las 2:47 am
Bien guapa que estás, seguro!
Por cierto, visto lo visto puedes estar muy cerca del Nóbel… si los de Literatura funcionan igual que el de la capital de Bolivia…
Por: Gons el 6 Noviembre 2009
a las 9:38 am
La de las tijeras siempre lo ha dicho. Y hoy se ratifica en ello. ¡Por supuesto!
Por: Mariluz el 6 Noviembre 2009
a las 11:05 am
La de las tijerras insiste en que no solo ella lo dice.
Todos los cercanos coinciden en la misma apreciación. He dicho.
Por: Mariluz el 6 Noviembre 2009
a las 11:08 am
¡Pelazo!
Los lazos hechos con papeles de polvorón me encantan.
Por: Antigourmet el 6 Noviembre 2009
a las 8:07 pm
En lo tocante a mi pelo, no hay personaje de la historia con el que yo me sienta más identificada que con Candy Candy. Incluidos lazos hechos con papel de polvorón. Hago saber.
No olvidemos que ahora mismo, en concreto, estoy en una fase de llevar flores enormes engarzadas en los bucles.
A lo tonto, a lo tonto, al final lo de la fiesta medieval me marcó. Cómo es la vida.
Por: Alejandra el 6 Noviembre 2009
a las 8:21 pm
Uhmm, ¿Candy, Candy? ¿Pero tú no eras morena? :S
Pues yo no recuerdo como es tu pelo porque no sé si alguna vez nos lo has enseádo en foto. En todo caso, mejor trabaja en la línea de que te toque la promitiva que siempre te será más rentable
Besotes!
Por: Sergio el 6 Noviembre 2009
a las 10:16 pm
Me refiero a la textura, no al color. Y además, yo también estaba enamorada de Anthony.
Por: Alejandra el 6 Noviembre 2009
a las 10:29 pm
Por Brios y su descendencia, sin par
DulcineaAlejandra!.Decíme que no hubo en momento alguno atisbo de burla que si así lo fuera raudo parto hacia allá presto a batir el cobre con cuantos galanes falarrulleros encontráme.
Por: Tovarich ParroKias el 7 Noviembre 2009
a las 12:07 am
Pero a ver… burla en lo de mi pelo NINGUNA, que tengo un pelo preciosísisisisisimo de verdad de la buena.
Burla desde la Gloria por mandarme este tipo de refuerzo emocional… pues no sé… De todas maneras no me quejo. Virgencita que me quede como estoy.
Por: Alejandra el 7 Noviembre 2009
a las 1:25 am